miércoles, junio 27, 2007

La tiranía policial, terrorismo de Estado

Rómulo L. Leal

Hace algunos días, en Lourdes Colón, la Policía allanó, como a las 2:00 a.m. unas quince casas, todas en la misma zona. Es cierto que tenían orden judicial de allanamiento, pero ¿Por qué en altas horas de la noche? ¿Por qué no esperar a que amaneciera? Como si lo anterior fuera poco, se llevaron esposadas también a las madres y mujeres de los presuntos delincuentes, incluyendo a una madre con un recién nacido de 2 meses.

Nosotros, impotentes, vimos a más de una docena de dichas mujeres, en las bartolinas de la PNC de Lourdes, sentadas en un asqueroso suelo, donde también dormían y donde la infeliz madre amamantaba a su hijito. ¿Habráse visto mayor crueldad? ¿Y los Derechos Humanos? Es cierto que en la zona donde se hicieron los allanamientos y capturas hay mucha delincuencia, pero los presos, nos informan los vecinos, que son gente honrada, trabajadora, obreros que se dedican a la obra de banco, electricistas, trabajadores de la construcción, del campo y de otros menesteres.

Tienen en común la pobreza extrema, sus casas, muebles, sus vestidos son paupérrimos. Todos los vecinos están aterrorizados pensando que tal vez hoy a la media noche volverán los policías, armados hasta los dientes, a allanarles sus casas y a llevárselos con toda su familia, para después publicitar que han capturado a 15, 18, 20 o más delincuentes.

Todo el actuar de la policía fue un acto de terrorismo de Estado. ¡Arduo trabajo el de los policías! Esta sí es la súper mano dura. Orgulloso debe estar el Señor Director de la Policía. En el caso en comento no se encontró ni se decomisó una sola arma de fuego ni corto punzante en las más de 15 casas allanadas. Tampoco entre los presos hay un solo tatuado y sin embargo, se les señala como mareros.

Insisto, los presos son gente muy pobre, trabajadores que ganan sueldos de hambre para sobrevivir y ahora, arrestados, presos, habrá más hambre, más angustia en sus familias.

VIACRUCIS

Al amanecer los humildes familiares fueron a buscar a los presos a la delegación de la Policía en Campos Verdes, Lourdes Colón y no estaban allí, después fueron a la Delegación de Policía de Santa Tecla y tampoco estaban allí. Como les dijeron los policías que estaban en la Dirección de Investigación de Antiguo Cuscatlán, emprendieron viaje, pero no los encontraron y regresaron a Lourdes a las bartolinas de la Policía y no los hallaron y de allí los mandaron a la Dirección de Investigación (DIO), que está en la Colonia Flor Blanca, de San Salvador, pero aquí les dijeron que ahí habían estado y que ya los habían enviado de regreso a la misma Delegación de Policía de Lourdes. Al regresar allí no aparecían en los Registros, pero al preguntar y preguntar, dijeron que los habían remitido con otros reos a las bartolinas del Centro Judicial Isidro Menéndez, de San Salvador, de donde los enviarían a Chalatenango o Mariona. Al llegar a dicho Centro Judicial, los policías de la entrada dijeron que allí no se permiten entradas de familiares a ninguna hora ni de abogados después de las 4 de la tarde. Como era Viernes les dijeron que fueran el domingo a Mariona. Al llegar a Mariona les dijeron que no habían recibido ningún traslado de reos de las bartolinas del Centro Judicial Isidro Menéndez de San Salvador en el fin de semana, por lo que regresaron a este Centro sólo a dejar comida y ropa, pero sólo recibieron la comida. Y al día lunes, martes y miércoles el vía crucis no ha terminado y están a la espera que los trasladen a Mariona.

HAMBRE

Como los familiares son humildes que visten casi harapos, preguntan a los policías con la inseguridad del pobre, casi con súplica y con voz quebrantada por la angustia y la respuesta, en recio idioma, no se hace esperar: Aquí no se permiten las visitas. Aquí no se da comida. Hagan cola. La comida la empiezan a recibir en el almuerzo a la 1:00 p.m. y aunque el familiar haya estado a tiempo haciendo cola, al dar las 2:00 p.m., ya no la reciben y el reo se queda sin comer. Igual sucede en el desayuno y en la cena.

Y así, los pobres parientes deben de hacer tres viajes diarios desde Lourdes Colón, para llevar comida a sus familiares. ¿Cómo es posible que la Policía de Seguridad del Organo Judicial tenga presos a 15, 20 o más reos en las bartolinas del centro Judicial Isidro Menéndez, durante 5 o más días, sin darles alimentación? ¿Los honorables señores Magistrados, sobre todo los de la Sala de lo Penal, lo sabrán? Nosotros que les conocemos, que sabemos de su profundo sentido de la justicia, estamos seguros que no y por eso se los hacemos saber.

¡¡¡Este es el sentido humano de este malvado Gobierno!!!!. ¿Por qué en las colonias elegantes no ocurren semejantes atropellos? No hay delito mayor que ser pobre. Bien se dice que el Código Penal es el de los pobres y el mercantil es de los ricos.

Los Jueces que ven estos casos están presionados por el amarillismo publicitario de ciertos periódicos de mayor circulación, porque si con pruebas o indicios deleznables, inconsistentes, no ordenan la prisión, pueden ser exhibidos ante la opinión pública como jueces blandos que no protegen a la población y que echan por tierra el arduo trabajo de la policía y no digamos de la Fiscalía.

Mientras nosotros, encolerizados, impotentes, escribimos estas líneas de protesta, el terrorismo de Estado sigue su marcha.

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