martes, febrero 28, 2012

Logros del FMLN

LOGROS DEL FMLN EN ECONOMÍA:

  • Los productos tradicionales como el azúcar y el café registraron un total de $509.5 millones exportados, aumentando en un 83.7% con relación a agosto del 2010.
  • Solo el café registró ventas de $402.8 millones, o sea 136.3% de crecimiento anual.
  • Los productos no tradicionales totalizaron $2,334.8 millones, aumentando su valor en 17.5% con relación al mismo período durante 2010.
  • Las exportaciones a EE.UU. crecieron 18.3% totalizando $1,675.2 millones en agosto del 2011.
  • Las importaciones ascendieron a $6,847.3 millones, aumentando un 23.4% anual.
  • El Salvador exportó $3,666.7 millones entre enero y agosto del 2011, siendo esto un incremento del 22% respecto al mismo período del año anterior.
  • Este año se van a dar las mayores producciones de maíz y frijol en las últimas dos décadas.
LOGROS DEL FMLN EN LA ASAMBLEA LEGISLATIVA:

  • Aprobación oportuna del Presupuesto General del Estado para el 2011
  • Ley General de Prevención de Riesgos en los Lugares de Trabajo
  • Modificar para su mejor aplicación la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia
  • Ley para la Desafectación y Traspaso de los Terrenos Ferroviarios en Desuso a favor de las familias que las habitan
  • Reformas a la Ley General de Educación, de la Carrera Docente
  • Incorporación de 8,600 maestros del programa EDUCO a la Ley de salarios
  • Ley Especial Integral para una Vida Digna Libre de Violencia para las Mujeres
  • Ratificación de seis préstamos por un monto de 591 millones 340 mil dólares para la ejecución de proyectos como el Desarrollo de Infraestructura Social y Prevención de riesgos, para concluir el Bulevar Diego de Holguín, programa de Sostenibilidad de los Logros Sociales para la Recuperación Económica, transferencia de ingresos a familias pobres y capacitación para el empleo, así como el fortalecimiento financiero de gobiernos locales
  • Reducción de cargos de telefonía, el cobro al segundo exacto, la vigencia ilimitada de saldos; y el derecho de los usuarios a mantener el número aunque cambie de empresa
  • Se reformó la Ley de Presupuesto para financiar entre otros programas el de prevención Social de la Violencia con Participación Juvenil, Vivienda, Desarrollo y Modernización Rural en la Región Central y Paracentral , apoyo a municipios urbanos con problemas de violencia y pobreza, dotar al Ministerio de Agricultura para el abastecimiento de frijol y maíz, Programa Integrado de Salud, Agua y Saneamiento Ambiental, Caminos Rurales, y en la última plenaria se aprobó la Ley de creación del Fideicomiso de Apoyo a la Producción del Café y el incremento al FODES al 8 por ciento, equivalente en 34 millones de dólares
  • En el área de derechos humanos, justicia y seguridad, dimos nuestros votos para aprobar la Ley Especial para la Intervención de las Telecomunicaciones, la participación de la Fuerza Armada en tareas de control y seguridad penitenciaria, la aprobación de la Ley de Proscripción de Pandillas y al inicio del mes de diciembre aprobamos la Ley de Acceso a la Información Pública
  • En el área política y de gobierno, dimos nuestros votos para la fortalecer la capacidad financiera de diferentes municipios, ampliamos la validez del DUI de 5 a 8 años, la elección del Consejo Nacional de la Judicatura, de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y de la Procuraduría General de la República; también para ratificar acuerdos y convenios de cooperación con países como Cuba, Estados Unidos, Perú y Corea
  • Ley de protección a migrantes y sus familias
  • Ley de Juventud que brinde reconocimiento jurídico a sus derechos.
  • Ley de Convivencia, iniciativa para la prevención de la violencia con las municipalidades del país.

INICIATIVAS DE LEY DEL FMLN EN PROCESO DE APROBACIÓN:

  • Ley de Medicamentos que impacte en los precios, calidad y disponibilidad.
  • Ley de Ordenamiento y Desarrollo Territorial que permita regular el uso del territorio nacional priorizando el bien común y la sustentabilidad ambiental.
  • Nueva Ley de Minería que prohíba la extracción de minerales metálicos.

Seguiremos apoyando desde la Asamblea Legislativa las iniciativas y políticas públicas que reactiven la economía, generen empleo e ingresos; asimismo, leyes para la adaptación al cambio climático, leyes que fortalezcan el sistema electoral, como la ley de partidos políticos, concejos municipales plurales, fortalecimiento del RNPN, entre otros aspectos.

A través del trabajo legislativo seguiremos contribuyendo a dar este nuevo rumbo de país, el cual, junto al pueblo y con el voto masivo de los salvadoreños no dudamos nos permitirá conseguir nuevas victorias.

SALVADOREÑO EN EL EXTERIOR: PIDE A TUS FAMILIARES Y AMIGOS EN EL SALVADOR QUE VOTEN POR LA BANDERA ROJA:

LA BANDERA DEL FMLN!!!!

lunes, febrero 27, 2012

Iglesias evangélicas respaldan al FMLN en elecciones salvadoreñas

San Salvador, 27 feb (PL) La Fundación para la Unión de Iglesias Evangélicas Salvadoreñas (Unicsal) bendijo hoy a los candidatos a alcaldes y diputados del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

  El respaldo de las iglesias cristianas fue hecho en un acto en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco) que congregó a más de dos mil 500 pastores, de acuerdo con informes de prensa.

El secretario general de Unicsal, Marco Dimas, afirmó que la reunión es un acercamiento entre la comunidad religiosa y el partido.

Las municipalidades del FMLN son las que más nos respaldan, prueba de ello es que en todas existe la Unidad de Atención Ciudadana donde se promueven valores y principios donde nos tratan a todos por igual, dijo.

Al acto acudieron dirigentes del FMLN, candidatos a diputados y alcaldes, entre ellos Jorge Schafik Hándal, postulado para la capital.

En los comicios del domingo 11 de marzo próximo estarán en juego los 84 escaños de la Asamblea Legislativa y las 262 alcaldías de la nación para un período de tres años que comienza el 1 de mayo.

rc/rl

Libres de analfabetismo más de 30 municipios en El Salvador

San Salvador, 27 feb (PL) El vicepresidente y ministro ad honorem de Educación, Salvador Sánchez Cerén, anunció hoy que para este año se prevé la proclamación de más de 35 municipios libres de analfabetismo en El Salvador.

Sánchez Cerén explicó que desde el inicio del programa, en marzo de 2010, unas 120 mil personas han sido liberadas de la ignorancia.

Precisó que desde el pasado mes de diciembre ya cuatro municipios recibieron el reconocimiento de libres de analfabetismo, al ser consultado durante una entrevista en el programa Agenda de Nación, de la radio y televisión públicas.

Al asumir el gobierno del presidente Mauricio Funes el 1 de junio de 2009, el índice de analfabetismo en El Salvador era del 17,9 por ciento, unos 680 mil mayores de 15 años.

En el programa el Vicepresidente resaltó también que el presupuesto para educación de este año es superior en 120 millones de dólares al del 2011 y alcanza 827 millones de dólares.

Agregó que la cifra representa el 3,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) e indicó que la meta es lograr elevar ese porcentaje hasta cinco en el 2014.

Sánchez Cerén explicó que en el curso 2012 serán ampliados los programas de la Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno, de educación inicial y de alfabetización.

La Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno es una prioridad, porque no solo significa qué joven queremos formar, sino también, qué escuela nueva queremos, afirmó.

La cartera invertirá 59 millones de dólares en reparar la infraestructura de 746 centros educativos que sufrieron daños durante los terremotos de 2001 y por tormentas, o deteriorados con los años.

El ministro anunció que esa cartera destinará 46 millones 428 mil dólares para financiar incrementos salariales para los docentes.

Ministra de Salud de El Salvador despide a becarios en Cuba

San Salvador, 27 feb (PL) La ministra de Salud de El Salvador, María Isabel Rodríguez, despidió hoy a un grupo de becarios salvadoreños que iniciarán sus estudios en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana (ELAM).

  Al acto en la sede de esa cartera acudieron los jóvenes, sus familiares, representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, el embajador de Cuba, Pedro Pablo Prada, y otros diplomáticos de esa nación.

Rodríguez exhortó a los estudiantes, seis muchachas y cuatro varones, a vivir la exitosa experiencia de la medicina cubana y a no desperdiciar ni un solo día para aprender, así como conocer y querer al pueblo cubano.

Ustedes tienen el privilegio de ser partícipes de una experiencia extraordinaria, que les brindará conocimientos para una formación científica y humana, afirmó.

La ministra destacó que los graduados de la ELAM están demostrando al mundo la alta calidad del programa de estudios de esa universidad, que da acceso desde muy temprano al desarrollo de una medicina científica.

El embajador Prada recordó que la ELAM fue creada en 1999 por iniciativa del líder cubano, Fidel Castro, para la formación de miles de médicos procedentes de las comunidades pobres y marginadas del continente.

Destacó que desde el primer curso han participado jóvenes salvadoreños, quienes ya graduados, prestan servicios de alta calidad a la población en sus comunidades de origen y en el sistema de salud nacional.

La ministra Rodríguez agradeció ese apoyo a la salud de los salvadoreños, al igual que la representante de la Cancillería, Delia Jovel.

Los 10 jóvenes en su juramento, leído por Daniel Alexander Amaya, se comprometieron a consagrarse al estudio, corresponder con el gesto solidario de los cubanos y regresar, como profesionales, para prestar sus servicios al pueblo.

A nombre de los familiares de los becarios, María Ernestina Méndez expresó la gratitud por la ayuda de Cuba y el orgullo de los padres por la oportunidad que se les brinda a sus hijos.

rc/rl

sábado, febrero 25, 2012

Verdades sobre la violencia delictiva en Centroamérica (III final)

Por Nils Castro*

Panamá (PL) Las maras no son apenas pandillas de maleantes. Son cofradías que acogen y dan identidad y formas de vida y de expresión a numerosos jóvenes que carecen de otros espacios, incentivos y oportunidades donde encajar.

Agrupaciones con sus propios liderazgos, lealtades, subcultura y formas de diferenciarse -como la abundancia de tatuajes-, celosas guardianas de los territorios que se toman, por cuyo control rivalizan también con violencia. Son comunidades cuya explicación antropológica falta estudiar.

Sus actividades delictivas más comunes son la extorsión, los robos y asaltos, y en menor escala el sicariato, esto es, las lesiones o asesinatos por encargo.

Le cobran "protección" a los tenderos, le exigen cuotas a los transportistas y, desde el arribo del narcotráfico, venden drogas al por menor. A su vez, son blanco de abusos policiales y medios para eludirlos o enfrentarlos.

Por el otro lado, los narcotraficantes tienen sus propias estructuras, bandas y matones, que igualmente actúan sin el concurso de las maras. En Honduras y Guatemala, donde la incidencia del narcotráfico es alta, las maras son un campo donde cooptar mulas, custodios y sicarios.

Pero en El Salvador, aunque esa incidencia es menor, ellas mantienen activa presencia. Es decir, son dos cosas distintas que existen por sí mismas y que eventualmente se pueden asociar, sin que perseguir a una baste para eliminar a la otra.

Según las tasas de homicidios reportadas por la ONUDD, al comparar los casos de estos tres países se evidencia que la criminalidad puede ser alta donde el narcotráfico tiene una presencia menor, como en El Salvador.

Ello obedece a que en cada país la violencia es más común donde los niveles crónicos de pobreza, abuso, desigualdad y conflictividad social son más fuertes. Y donde esos males son menos agudos, dicha tasa es más baja, como en Costa Rica. Además, cuando los servicios de policía y el sistema judicial son más expeditos, la tasa es menor, como en Nicaragua.

Un alto representante del nuevo gobierno guatemalteco afirmó que se combatirá la criminalidad acabando con las maras. Pero ellas solo son la parte más visible del asunto. Esa tesis igualmente menudea en el discurso político hondureño y en la derecha salvadoreña.

Ciertamente, cuando el problema se comienza a atender después de haberlo dejado degenerar hasta los actuales extremos, se requiere determinado rigor para frenarlo. Sin embargo, a corto, mediano y largo plazos la situación solo podrá revertirse erradicando la corrupción institucional, así como las causas y efectos de la injusticia y la crispación sociales.

No obstante, reducir el asunto a "acabar con las maras" es simplista y omite la parte del reto que en Guatemala y Honduras ha sido más difícil de conseguir: la de erradicar las estructuras y bandas del narcotráfico, introducidas y dinamizadas por factores externos los de la producción y el consumo- que no tienen origen en la región, pero que agravan el tema al involucrar a personajes y pandillas locales.

Por sus articulaciones externas, la eliminación de los gestores de esta actividad está fuera del alcance de los programas sociales, y en cada caso requiere la necesaria inteligencia y acción policial, así como la eficaz cooperación intrarregional e internacional.

CONFIANZA PÚBLICA Y CRIMINALIDAD

Julieta Castelanos, fundadora del Observatorio de la Violencia y hoy rectora de la Universidad Nacional de Honduras, denuncia que en su país el Estado se encuentra "en estado de calamidad", pues ya no puede controlar todo el territorio ni a sus propias instituciones.

La corrupción policial, junto al descrédito de las autoridades judiciales, lo inhabilita para cumplir su misión básica de dar seguridad a los ciudadanos.

Como alguna vez el jurista puertorriqueño Fernando Martín indicó, refiriéndose a Haití, esto marca la diferencia entre una nación o un mero territorio poblado.

La vigencia del respectivo sistema político y la confiabilidad que el pueblo aún le reconoce tiene mucho que ver con la calidad del orden público.

El sistema político hondureño ya se encontraba desfasado cuando -para evitar todo cambio- se perpetró el golpe de Estado de 2009, que acabó de degradar la situación. La curva que describe este atraso y colapso es paralela al crecimiento de la delincuencia y la criminalidad.

La situación en Guatemala pareciera evolucionar en sentido similar, como lo demuestra la frecuente incidencia de los linchamientos con que los aldeanos se toman la justicia por sus manos, puesto que no hay agencias del Estado o ya no queda motivo para confiar en las autoridades.

A contravía, en Nicaragua la violencia delictiva se ha mitigado. Y a su vez, donde el sistema político tradicional, otrora exitoso, da signos de agotamiento, el problema tiende a crecer, como lo sugiere Costa Rica. Sin embargo, no cabe sacar conclusiones precipitadas: ese ingrediente pesa pero no es el único. Así lo prueba El Salvador, donde el sistema político y la eficiencia institucional mejoraron al implementarse los Acuerdos de Paz y donde últimamente se robusteció la eficacia institucional, sin que esto haya bastado para revertir dicha violencia.

Eso reitera que también hay de por medio un importante factor cultural, en el que la confianza en el sistema político y sus instituciones es una pieza capital pero dista de ser suficiente.

La violencia propia del carácter del régimen social -de explotación, despojo, desigualdad, marginación, empleo precario, desatención, ignorancia y atraso, de arrogancia de los poderosos y humillación de los desposeídos- surte efectos de acumulación histórica donde la percepción de que no se pertenece a la sociedad que "sí cuenta", y la correspondiente crispación social, contribuyen a alimentar y reproducir una subcultura de la cual esa violencia forma parte.

Esta acumulación es bastante anterior al surgimiento de los movimientos guerrilleros, las maras y el narcotráfico.

No hay por qué extrañarse: antes o después, quienes se perciben excluidos de la sociedad debidamente reconocida tienden asimismo a considerarse excluidos de sus normas y valores.

Ese aspecto de dicha subcultura no solo se manifiesta en la creciente brutalidad del asalto o del ajuste de cuentas pandillero, sino también en la de la violencia doméstica, el feminicidio, el abuso contra menores o ancianos, la reyerta callejera, el linchamiento aldeano y otros excesos, que igualmente inciden en la tasa de homicidios.

La elevada proporción de asesinatos que se cometen por estrangulación, arma blanca u objetos contundentes así lo demuestra. En 2011, en Honduras fueron muertas cerca de 300 mujeres, mayormente a manos de sus parejas, no del crimen organizado. En Guatemala, según cálculo oficial, el 60 por ciento de los asesinatos son perpetrados por las maras y los narcotraficantes, lo que significa que un cuantioso 40 por ciento -sobre un total de seis mil homicidios al año- es cometido por ciudadanos corrientes.

Eso la "mano dura" no lo puede corregir. Antes bien requiere un poderoso trabajo educativo. Por supuesto que es indispensable tener muy buena policía, mejores jueces y eficiente reeducación, así como también es perentorio recuperar los territorios conquistados por las bandas -incluso por medios militarizados, como en Río de Janeiro-, tanto para desarticularlas y asegurar tranquilidad a sus habitantes, como para deparar mejores oportunidades a los jóvenes.

Como es obvio, se requiere una cobertura de vigilancia, disuasión y prevención. Pero la violencia del Estado, por si misma, no remedia la violencia social -ni la cultura de la violencia- sino que a la postre la llega a exacerbar.

Ninguna batalla cultural se gana rápidamente, ni mucho menos con meras prédicas, sean laicas o religiosas. Solo podrán vencer las prácticas incluyentes de un régimen no apenas legítimo por su elección, sino legitimado por el sostenido éxito de sus capacidades para acabar con la injusticia y la exclusión y, especialmente, para reincorporar a toda la gente -a todos los grupos sociales- al río principal de las esperanzas fructíferas.

* Analista político y periodista panameño.

Em/nc

Verdades sobre la violencia delictiva en Centroamérica (II)

Por Nils Castro*

Panamá (PL) Las conductas violentas de los correspondientes lastimados sociales son anteriores a la proliferación de armas de fuego y el narcotráfico, que luego han potenciado esas formas de actuación social y personal.

 Y un factor que después contribuye a incrementar este efecto es la utilización de dichos individuos y grupos, contratados como matones y sicarios por miembros de las élites del poder, para propósitos de imposición, despojo o represión.

Ese vínculo con la élite le otorga a esos individuos y grupos cierto estatus y mayor impunidad. No es lo mismo ser un criminal de mala muerte que hacerlo al servicio de ciertos potentados; en la subcultura de los marginales, esto dispensa una peculiar "legitimación".

El extremo se da al emplear a agentes de órganos del Estado para cumplir funciones similares, lo que desvanece la diferencia entre las entidades represivas públicas y privadas.

Esa degeneración ya estaba muy extendida en Honduras cuando dos cosas la aceleraron: la penetración del narcotráfico como un actor adicional, y la crisis institucional precipitada por el golpe de Estado del 2009.

Uno de sus efectos ha sido la incapacitación del Estado para controlar varios estratos sociales y áreas territoriales, e incluso a algunas de sus propias instituciones. Eso amenaza la sostenibilidad del país y hace imperativo introducir correctivos.

Sin embargo, la capacidad de emprenderlos está en entredicho por la degeneración de los instrumentos necesarios para llevarlo a cabo, como la policía, el ejército y el sistema judicial, así como el sistema político tradicional, como lo dejan ver las dificultades del gobierno hondureño para cumplir su papel, aun bajo la presión de organizaciones, personalidades y medios de prensa, que pagan un altísimo costo por sostenerla. Lo que ha convertido a Honduras en un inquietante problema regional.

EL TRIÁNGULO FATÍDICO: DIFERENCIAS

Es sobre ese piso de precariedades, exclusiones y resentimientos sociales, de élites codiciosas y degradación institucional -con sus respectivas derivaciones culturales y morales- que el narcotráfico y otras modalidades de delincuencia internacional hallan dónde insertarse.

En consecuencia, para desarraigarlos no bastará chapear la mata, sino remover sus raíces, lo que no pocas veces incluye depurar instituciones públicas y allegados a la élite, así como satisfacer urgencias sociales y reincorporar sectores marginados al quehacer económico formal.

Los tres países del triángulo del Norte son la parte más integrada de la región centroamericana. Sin embargo, al observar la violencia criminal en Honduras se ve que el fenómeno ocurre de otras formas en Guatemala y en El Salvador. Aunque el sustrato de élites oligárquicas e indignados sociales tenga semejanzas, sus manifestaciones difieren.

En el Salvador y Guatemala hubo cruentos procesos insurreccionales que culminaron en unos acuerdos de paz que buscaban sanear y reformar la institucionalidad gubernamental. En el primer caso buena parte de ese propósito se cumplió; en el segundo, ello quedó lejos de conseguirse, agregando un saldo de decepción.

Por su parte, Honduras no pasó por allí, sino que fue plaza de armas de la contra nicaragüense. En consecuencia, allí la opción de arreglárselas a tiros proliferó sin las aspiraciones ni la disciplina de las organizaciones revolucionarias.

En adición, Guatemala y Honduras tienen territorios mayores y complicados, más poblados -en el primero con una composición étnica muy compleja-, así como costas en ambos océanos, mientras que El Salvador, "el pulgarcito de América", carece de ribera en el Caribe.

Esto no es poca cosa cuando en la mayor parte de Centroamérica hay más atraso, aislamiento y descuido estatal en la vertiente atlántica y el subdesarrollo capitalista se concentra en las zonas ribereñas al Pacífico, salvo en Honduras donde la costa caribeña se divide entre la intrincada y abandonada Misquitia y el polo mercantil de San Pedro Sula.

Como tampoco es poca cosa cuando el cártel mexicano de los Zetas trabaja las rutas costeras e isleñas del Caribe, mientras que su rival de Sinaloa predomina en las del Pacífico.

Esas circunstancias definen roles: las costas y haciendas de la Misquitia son el asiento más activo del contrabando marítimo y aéreo de la cocaína que transita de Sudamérica hacia Estados Unidos a través de Belice, Guatemala y México.

Mientras, en Guatemala ese papel lo cumplen las boscosas zonas de Alta Verapaz y el Petén, contiguas a Belice y México. A la vez en Guatemala últimamente empezó a detectarse otra actividad: la producción de drogas sintéticas, que algunos relacionan con el cártel de Sinaloa.

En cambio, en virtud de su ubicación geográfica, en El Salvador el narcotráfico es menos significativo, con lo cual la violencia criminal es cuantiosa por otros motivos. Lo que hace ver que el pandillerismo y dicha violencia también pueden darse -en cada uno de esos tres países- incluso donde hay menor presencia del narcotráfico.

LAS "MARAS", SÍ O NO

Los corresponsales de prensa suelen atribuir la feroz tasa de homicidios de los países del triángulo del Norte a las pandillas juveniles o "maras" (por su inicial calificativo de marabuntas). Este es un modo esquemático de abordar el tema, que igualmente encubre la ineficiencia de los funcionarios que no se ocuparon a tiempo del problema.

El origen y propagación de estas pandillas es anterior al arribo del narcotráfico. El fenómeno surgió en El Salvador, con la repatriación de miles de jóvenes expulsados de California -donde hace mucho hay numerosos trabajadores salvadoreños-, que llevaron a su país los hábitos organizativos de las gangas de Los Ángeles.

El fenómeno pronto se extendió a Guatemala y Honduras, pero suele omitirse que no arraigó en Nicaragua ni Costa Rica.

SIGUE/

* Analista político y periodista panameño.

Em/nc 

Verdades sobre la violencia delictiva en Centroamérica (I)

Por Nils Castro*

Panamá (PL) Aunque los países centroamericanos, salvo una reciente excepción, no son productores de drogas ilícitas sino territorios de tránsito, esto no es prueba de inocencia y tiene diversas implicaciones.

Una, ser partes de una cadena cuyos motores están fuera del área; otra, darles zonas y medios de trasiego (de recepción, custodia, reembarque, reclutamiento de personal, castigo de desleales, facilidades para operaciones marinas, aéreas y terrestres, lavado y movimiento de ganancias, etc.).


Eso conlleva tanto actividades de agentes foráneos y colaboradores nativos, como de corrupción y complicidad de funcionarios locales.

La ilegalidad de esas actividades, junto con las rivalidades entre las bandas e individuos que las llevan a cabo, dinamiza una violencia criminal que llega más allá de los personajes directamente implicados.

Eso incrementa la delincuencia organizada y la violencia criminal en Centroamérica, pero no las explica en su totalidad; porque esos problemas ya ocurrían antes del auge del tráfico de drogas, que ahora los involucra y agiganta.

En otras palabras, resolver la cuestión implica combatir al narcotráfico pero incluye más que esta necesidad inmediata.

Por otra parte, el asunto no radica apenas en las pandillas.

En el pasado V Encuentro Internacional sobre la Sociedad y sus Retos frente a la Corrupción, el representante regional de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD) para México, Centroamérica y el Caribe, Antonio Mazzitelli, destacó que el crimen organizado transnacional está diversificado, alcanza proporciones macroeconómicas y sus mercados, rutas de tráfico y dinámicas no tienen fronteras.

Agregó que su incidencia invade a múltiples instancias y sectores: comerciales, financieros, políticos, sociales, culturales, entre otros, señalando que el crimen organizado y la corrupción generan flujos de dinero de unos 2,1 billones de dólares por año.

Al respecto, Mazzitelli observó que en 12 meses el sistema financiero internacional puede lavar sumas equivalentes al 2,7% del Producto Interno Bruto mundial. El Estudio Global sobre el Homicidio 2011 -de la misma ONUDD- atribuye al narcotráfico el aumento de la violencia en Centroamérica. Destaca por ejemplo que en 2010 en Honduras se registraron seis mil 200 asesinatos en un población de 7,7 millones de habitantes, y en El Salvador hubo cuatro mil asesinatos entre 6,1 millones de habitantes.

Es decir, en Honduras la tasa llega a 82,1 homicidios por cada 100 mil habitantes, y en El Salvador a 66. A escala mundial, siguen Costa de Marfil, Jamaica, la vecina Belice (con 41), Venezuela y enseguida Guatemala (con 41,4). Por consiguiente, el "Triángulo del Norte" centroamericano es una de las zonas más mortales del mundo.

En contraste, los países centroamericanos menos inseguros son Costa Rica (con 11,3 y tendencia en aumento) y Nicaragua (con 13,2 y tendencia a la baja). Su vecina Panamá está bastante peor, con 21,6 y subiendo. La OMS considera "epidemia" a cualquier tasa superior a 10. Las implicaciones de tales cifras se agravan con los altos índices de impunidad que las acompañan. Según Ramón Custodio, Comisionado Nacional de Derechos Humanos de Honduras, "muy pocos de esos asesinatos son castigados".

Esa situación contrasta con que en los últimos 15 años la tasa de homicidios disminuyó en Asia, Europa y América del Norte. Como dato de referencia, la tasa de Estados Unidos es de cinco.

El estudio de la ONUDD atribuye el aumento de la violencia en Centroamérica y el Caribe a las crecientes disparidades de los ingresos y a la disponibilidad de armas de fuego. Una explicación que no es falsa pero dista de ser suficiente.

No está de más recordar que, según la CEPAL, Honduras, El Salvador y Guatemala -en este orden, que es el mismo de sus respectivas tasas de homicidios- aparecen entre los países latinoamericanos con peores índices de pobreza, a lo que deben añadirse los de desigualdad.

EL TRIÁNGULO FATÍDICO: UN EJEMPLO BÁSICO

Decir que Centroamérica es un canal de tránsito de drogas que

fluyen hacia el norte, y de armas y dineros que bajan al sur, es una verdad a medias, que esconde otra parte del asunto.

Lo mismo ocurre al afirmar que el aumento de la persecución al delito en México y Colombia motivó que los narcotraficantes mudaran sus operaciones a Centroamérica. Esas verdades incompletas sirven de excusa a algunos funcionarios que no cumplieron oportunamente sus tareas.

Panamá y Costa Rica están más contiguas a Colombia. Pero, aunque en estos países la situación sociopolítica ha venido deteriorándose, eso obedece a causas internas. En ambos, la criminalidad vinculada al narcotráfico ha crecido pero está lejos de alcanzar los dramáticos extremos del triángulo del norte.

A su vez Nicaragua está en medio del istmo centroamericano pero tiene menores tasas de violencia. La mayor gravedad del problema se concentra en Honduras, el Salvador y Guatemala donde, sin embargo, el asunto difiere de una a otra nación. En otras palabras, ese género de explicaciones ayuda a resignar al público (aunque no a tranquilizarlo), sin aportar mucho a la solución del asunto.

En Honduras, con la peor tasa mundial de homicidios, es claro que la situación social especialmente la pobreza y la ignorancia masivas, el empleo precario y la desigualdad está en la base del problema, sin que ello signifique que es su causa inmediata.

Una subcultura de machismo y violencia, alimentada por muchos decenios de exclusión, despojo, represión y resentimientos, contribuye a traducirlos en violencia y criminalidad.

SIGUE/

* Analista político y periodista panameño

Aprobación de Ley de Medicamentos sacudió semana en El Salvador

San Salvador, 25 feb (PL) La aprobación de la Ley de Medicamentos, postergada por casi una década por la derecha, sacudió esta semana a El Salvador, envuelto en las expectativas de las próximas elecciones.

La Asamblea Legislativa acordó la norma con 80 de sus 84 escaños, sin abstenciones ni votos en contra, en una sorprendente casi unanimidad sobre un proyecto que, en distintas formas, no había superado el debate en comisiones desde 2002.

Es una victoria para el pueblo salvadoreño y la salud pública, afirmó el miércoles el diputado Guillermo Mata, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido principal defensor del proyecto. 

Un comunicado oficial confirmó que en los dos primeros días de la semana representantes de varias bancadas se reunieron en la Casa Presidencial para consensuar un proyecto que superara los argumentos en contra. En la plenaria del miércoles fue presentado el dictamen en torno a la iniciativa sin las firmas de los diputados de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), en un último esfuerzo de esta por impedir se incluyera en la agenda. Legisladores del FMLN recordaron que al menos dos expresidentes de ARENA, Alfredo Cristiani y Antonio Saca, tienen grandes intereses en la industria farmacéutica del país. 

El control del mercado y legislaciones anteriores han hecho de los precios de los medicamentos en El Salvador los más altos del mundo, una realidad aceptada por todas las fuerzas políticas y sociales de la nación. Un estudio de la Universidad de El Salvador (UES) y las autoridades arrojó que los índices de ganancia para las medicinas de marca son de hasta cinco mil por ciento, mientras que para las genéricas, llega a tres mil. Mata explicó que el mejor impacto para la población es que podrá contar con medicinas de calidad a precios accesibles y mayor cobertura de estos en los hospitales públicos, donde su entrega es gratuita. A manera de ejemplo, señaló que un genérico, cuyo precio actual es de 8,96 dólares -moneda de curso legal en el país desde 2001-, cuando entre en vigencia la ley su costo al público descenderá de 6,20 a 3,72. 

El legislador explicó que con las nuevas regulaciones el Ministerio de Salud y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social podrán elevar sustancialmente el abastecimiento a los hospitales, con igual cantidad de dinero. El presidente Mauricio Funes y la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, aplaudieron la decisión del parlamento, que, subrayó el mandatario, favorecerá a los sectores de menos ingresos. Los gremios de la empresa privada comenzaron de inmediato una campaña de presiones solicitando al Presidente no sancionar la ley y devolverla a la Asamblea, no mediante el veto, sino con observaciones, con lo cual su entrada en vigencia podría demorarse de manera impredecible.

jueves, febrero 23, 2012

Abusos en venta de medicamentos se frenará con nueva normativa

Diario Co Latino

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) celebró anoche la aprobación de la Ley de Medicamentos, proyecto que estuvo en estudio por 10 años y enfrentó la resistencia permanente de la derecha legislativa.

Pese a los impasses de las últimas semanas y rumores de que ARENA y GANA se echarían atrás en la votación de la nueva normativa, al final la Ley se aprobó con 80 votos, es decir por todas las fracciones.

La Ley, que consta de 101 artículos, entre las novedades establece la creación de la Dirección Nacional de Medicamentos “como entidad autónoma” y rectora de la normativa.

La derecha, a través de ARENA, intentó sin éxito que se reformará el artículo 3, para cambiar la conformación de la Dirección de Medicamentos, y excluir al Ministerio de Salud y al Seguro Social.

El diputado Enrique Valdez aseguró que “no pueden ser juez y parte” ambas instituciones cuando son “(ellos) los dos que compran la mayor parte de medicamentos en el país”, cuestionó.


Mientras que el diputado Guillermo Mata, del FMLN dijo que era ilógico pensar que una instancia como esta carezca de la presencia de instituciones del Estado “seriamos los únicos en no tener la representación del ministerio de Salud, en otros países se conocen experiencias que han funcionado”, aseguró.

Margarita Posada, de la Alianza Ciudadana, afirmó que ARENA “trata de dar patadas de ahogado”. Al tiempo que destacó que la aprobación de la Ley, si bien no ha tenido la participación de la ciudadanía como tal “es un primer paso”.

“Ha sido una lucha de 10 años que esperamos se vaya reforzando y que al final permita defender los derechos de la población”, señaló Posada.

Tanto ARENA como el FMLN se achacan que no tenían interés en la aprobación de la normativa. La derecha ha acusado a las autoridades de Salud actuales, de no querer colaborar con esta legislación y tratando de monopolizar el mercado de medicamentos; mientras que la izquierda afirma que ARENA ha venido retardando la aprobación de la Ley, para defender los “derechos” de los grandes distribuidores de medicamentos, y han señalado a Alfredo Cristiani, actual presidente del COENA y ex presidente de la República, como uno de los principales importadores y distribuidor de medicamentos en el país.

Mata dijo que la presencia del Estado en la nueva entidad “es mínima”, y en la misma están representados universidades y otras instituciones del gobierno. La presidencia de la Dirección será nombrada por el Presidente de la República.

“ARENA siempre ha venido con lo mismo, incluso nosotros hemos cedido a que no sea el Ministerio de Salud Pública (quién presida el organismo)… es una maniobra de ellos que no tiene sentido”, enfatizó Mata.

Valdés, afirmó que lo que buscaban ellos era “transparentar” el mercado de medicamentos y evitar abusos desde el Estado.

Mata respondió que un beneficio con la Ley será una reducción considerable de precios en el mercado, y el Estado podrá comprar mayor cantidad, permitiendo abastecer a los centros hospitalarios.

Organizaciones Sociales a la expectativa del nombramiento de la Dirección Nacional de Medicamentos “Dependerá de quien nombre el Presidente de la República, Mauricio Funes, a la Dirección Nacional de Medicamentos, para que las cosas funcionen”, dijo Margarita Posada, al reiterar que sociedad civil, estará vigilante al nombramiento del nuevo funcionario.

La Alianza Ciudadana contra la Privatización de la Salud, que integra al Foro Nacional de la Salud, reaccionaron con cautela ante la aprobación de la nueva normativa, aunque reconocieron sus esfuerzos de concienciación en las comunidades y movilizaciones en las calles, que redundó en una aprobación unánime.
La otra preocupación es la redacción del reglamento de la autónoma, que deberá ser presentada por el Ministerio de Salud (MINSAL), una vez, se publique el cuerpo legal en el Diario Oficial.

“Vamos a estar atentos, no queremos que a la ciudadanía la asalten, con el nombramiento del nuevo director que podría bloquear todo el esfuerzo, y la redacción del reglamento que sea dinámico y aplicable”, afirmó.

Mientras, la Ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, declaró que existen adelantos en materia de reglamentación para el funcionamiento de la Dirección Nacional de Medicamentos.

“Estamos muy contentos que se haya aprobado la ley y vamos a esperar a que nos llegue. Tuvo algunas observaciones, ya hemos trabajado en la estructura de ley”, dijo.

Sobre la preocupación del presidente de la nueva dependencia, la Ministra Rodríguez opinó que la normativa es clara, al dejar en manos del Presidente de la República, Mauricio Funes, el nombramiento del funcionario.

“Esperamos que sea él quien decida. Suponemos que hay muchas propuestas, creo que el Presidente (Funes) está muy interesado y va a hacer un nombramiento adecuado a lo que la ley persigue, confío en el buen juicio y decisión de él”, puntualizó.