sábado, julio 14, 2007

“La Montaña parió un ratón...”

Publicado en Co-Latino
Editorial de Mauricio Funes 12 de julio de 2007
Programa Sin Censura de Radio Cadena Mi Gente

Esta expresión se la escuche por primera vez al ya fallecido líder de la izquierda salvadoreña, Guillermo Manuel Ungo, quien al termino de una reunión entre partidos políticos que buscaban empujar el proceso de negociación entre el Gobierno y el FMLN se refirió de esta forma al hecho de haber llegado al final, después de varias horas de discusión, a un compromiso frágil y timorato.

Es decir, tanta alharaca, tanto aspaviento, tanto exhibicionismo publico, para acabar en un acuerdo que se volvió estéril para los fines que se perseguían: empujar la negociación para un cese del conflicto armado.


En abril de este año, la mayoría de Medios de Comunicación en el país, liderados por las grandes Corporaciones Televisivas, Radiales y Escritas, suscribieron un compromiso orientado a promover una cultura de paz en un ambiente marcado por la violencia política y social.

Este compromiso ha tenido como base una intensa campaña mediática que asumió el emblemático titulo de “Medios Unidos por la Paz – MEUNO ”. El mismo día en que se hizo publico este esfuerzo aparecieron los directores de prensa de los principales medios rasgándose las vestiduras y comprometiéndose a dejar de seguir engañando al publico.

Como pocas veces, estos directores hicieron un “ mea culpa” al aceptar que hasta ese día habían estado vendiéndole a sus audiencias y lectores noticias sensacionalistas, coberturas espectaculares, que las hacían pasar por información seria y veraz. Ahora, después de seguir de cerca lo que se ha estado publicando en las ultimas semanas en estos mismos medios, nos preguntamos: ¿Qué hilo se utilizó para hilvanar este acuerdo? ¿Cuánto se pensaba que iba a durar este compromiso ético? ¿En qué madera ha sido labrada la moral y el profesionalismo de los periodistas y los medios que aseguran haberse unido por la paz? Si algo ha caracterizado a la cobertura periodística del caso Belloso es precisamente el sensacionalismo y la espectacularización.

El equilibrio informativo y la sensatez es lo menos que se ha observado. La prensa ha realizado un juicio político antes que propiciar el establecimiento de la verdad judicial. La mayoría de Medios de Comunicación le han apostado al descrédito y a la descalificación antes de buscar el combate de la impunidad.

Han seguido al pie de la letra el manual de la manipulación informativa diseñado en los cuarteles de la Inteligencia del Estado y Casa Presidencial. Validaron la entrevista televisiva montada por el ministerio de seguridad antes que el juez de la causa decidiera si constituye o no una prueba testimonial para ordenar nuevas pesquisas.

Una declaración extrajudicial en ausencia de un defensor no puede ser suficiente para incriminar a terceros, por muy lógicas que resulten las conexiones hechas por el principal imputado.

Si el propósito es contribuir al desmantelamiento de supuestas estructuras armadas como la que parece haber integrado Mario Belloso, la difusión del video editado por la policía y la publicación de las fotografías que se encontraban en la computadora decomisada en la casa de habitación de la familia de Belloso no solo pone en sobre aviso a los probables cómplices de este sino que invalida el uso que se pueda hacer de ambos documentos en el proceso judicial.

Dice el Editor Jefe de Diario El Mundo que el Caso Belloso fue aclarado por la Prensa Nacional y cita como prueba de semejante afirmación el papel que han jugado los videos y las fotografías que circularon poco después del 5 de julio del año pasado por los principales Medios de Comunicación.

Lo que no dice el flamante editor y menos se hace cargo de ello, es que mas allá del valor Testimonial que seguramente tiene este material periodístico, no cabe duda que su publicación y toda la parafernalia que se ha elaborado en torno a este revela la agenda editorial con la que seguramente trabajaran los Medios de Comunicación de aquí al día de las elecciones.

Buena parte de los periodistas, incluso los que parecían que gozaban de un mayor rigor científico, han caído en el juego sucio de allanar el camino de la derecha política en su carrera por asegurar de nuevo el control del ejecutivo y de casi todo el aparato del Estado, colocándose por encima del bien y del mal, estos periodistas exigen del FMLN un posicionamiento firme de condena de la violencia que ellos mismos no son capaces de asumir frente a los privilegios y prebendas con que la derecha toca las puertas de sus empresas.

¿Que valor es ese que se invoca con bastante frecuencia en artículos de opinión cuando se condena a la izquierda por no tomar debida distancia de las estructuras armadas del pasado pero no se dice nada de las practicas autoritarias a las que sigue estando vinculada la derecha? Resulta que para estos periodistas, el FMLN debe asumir una responsabilidad institucional cuando ¿Uno de sus miembros se coloca al margen de la ley pero le pasan a la derecha que esconda sus trapos sucios del escrutinio publico y que se desentienda de los delitos cometidos por algunos de sus correligionarios.

Cuánta facilidad de los periodistas para deslizar incriminaciones contra los dirigentes del FMLN!

Una actitud que no se ve por ningún lado cuando se trata de establecer nexos entre la derecha y el crimen organizado. En el repudiable asesinato de los tres Diputados de ARENA, miembros del Parlamento Centroamericano, las autoridades policiales y fiscales de nuestro país se apresuraron a descartar, por anticipado y sin que mediara una investigación previa, cualquier relación entre estos y el narcotráfico.

Ninguno de los que escriben y opinan sobre el tema Belloso, incluyendo reconocidos ex locutores de radios musicales ahora convertidos en entrevistadores, se preguntaron en su momento por el desenfado de la dirigencia arenera cuando los Medios de Comunicación de Guatemala plantearon la hipótesis de un ajuste de cuentas como causa probable del crimen.

Ninguno de los que ahora afirman que basta una fotografía en la que comparten escena uno que otro dirigente del FMLN con Belloso para atribuirle una conducta criminal, se pregunto en aquel momento por las contradicciones evidentes entre el Director de la PNC, Rodrigo Ávila, y el Fiscal General Félix Safie sobre una supuesta llamada de los policías guatemaltecos que “jalaron el gatillo” a un teléfono propiedad de un ciudadano salvadoreño.

Por esos días, mientras Ávila aseguro que había tenido acceso a la bitácora de llamadas de los teléfonos de los policías guatemaltecos y ahí no figuraba ninguna comunicación de o hacia teléfonos salvadoreños, el Fiscal Safie, en cambio, sostuvo que esa hipótesis no podía ser confirmada por la Fiscalía salvadoreña. Porque se trataba de material secuestrado por el Ministerio Publico de Guatemala al que los investigadores salvadoreños, incluyendo el Director Ávila, no habían tenido acceso.

Hoy resulta, y lo publica el Diario de Hoy de forma marginal en su edición de este día citando expresiones del Fiscal Delgado, Jefe de la Unidad contra el Crimen Organizado de la Fiscalía, que los fiscales guatemaltecos vinieron al país la semana pasada a investigar un teléfono salvadoreño que al parecer recibió llamadas de los policías que fueron incriminados por el asesinato de los Diputados de ARENA.

¿Que periodista, aficionado a las historias de detectives y policías, noto esta contradicción y se ha preguntado por la probable vinculación de salvadoreños en el crimen de sus connacionales? ¿Qué Editorialista, como es el caso del trasnochado y paranoico escribidor de uno de los periódicos de mayor circulación del país, se ha preguntado por la falta de interés de las autoridades salvadoreñas por manejar si quiera como hipótesis probable esta conexión? ¿Por qué el ajuste de cuentas no ha figurado entre las líneas de investigación? ¿Por qué no se han investigado cuentas bancarias, capitales, practicas empresariales, hábitos, relaciones, contactos de los Diputados asesinados, entre otras pistas, como lo sugirió en su momento la prensa escrita de Guatemala?

Dijo el Fiscal Safie, a solo dos semanas de ocurrido el crimen, que tal hipótesis quedaba descartada porque se habían investigado los negocios y relaciones de los asesinados y no se había encontrado nada.

¿Dónde esta, entonces, el expediente fiscal que demuestre que se siguió esa línea de investigación?¿Por qué para las autoridades salvadoreñas una llamada telefónica no significa nada en el caso del asesinato de los Diputados del PARLACEN y si dice mucho una fotografía contaminada o una incriminación de un indiciado formulada sin la presencia de un abogado defensor en el caso Belloso? ¿Por que los acuciosos periodistas salvadoreños no desenredan esta complicada madeja, hilvanando el hilo de la conexión con el crimen organizado? ¿Las conexiones que cuentan para la izquierda no cuentan para la derecha? ¿Y que decir del cuestionado Ministro que sale por la puerta trasera de Casa Presidencial, acaba dejando el COENA, se refugia en su vida privada y deja el Gobierno y su militancia arenera sin explicar las cuentas que tiene pendientes con el Estado? ¿Y el olfato periodístico donde esta?

La independencia editorial, la solvencia profesional, el equilibrio en el tratamiento de la información, no debe observarse únicamente cuando los delitos se atribuyen a la izquierda, también existe la obligación de ser imparcial frente a la derecha. Aunque, como ha sido una costumbre en nuestro país, las técnicas de enamoramiento de la derecha acaban siendo mas atractivas y encantadoras que las empleadas por la izquierda.

La verdad que es mas fácil y probable que un periodista o un medio de comunicación vaya a la cama con el poder que erige la derecha que con el poder que representa la izquierda.

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