domingo, noviembre 19, 2006

Derecha nicaragüense sangra por la herida

Managua, 19 nov (PL) Dos semanas después de ser derrotada en las urnas por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), la derecha nicaragüense continúa hoy sangrando por la herida, y busca desesperadamente un chivo expiatorio.

Por el momento, las opiniones dentro de las filas liberales parecen divididas en cuanto a señalar al principal culpable de una fragmentación que sin dudas contribuyó a abrir las puertas de Casa Presidencial al sandinista Daniel Ortega.


Para algunos, la decisión de Eduardo Montealegre de formar tienda aparte una vez expulsado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) fue la simiente del divisionismo.

El ex banquero, quien se refugió en la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), achaca su partida a las desavenencias con el liderazgo que ejerce el caudillo del PLC y ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán.

Montealegre y una gran mayoría de liberales opinan que el ex mandatario (1997-2001), quien purga en su hacienda-prisión de El Chile una condena a 20 años de cárcel por delitos de corrupción cometidos durante su mandato, es el único culpable.

Alemán impuso la candidatura presidencial de José Rizo en el PLC, y según afirmó Montealegre en una entrevista con El Nuevo Diario, luego rechazó una propuesta de unidad que él le hizo seis meses antes de los comicios del 5 de noviembre pasado.

De acuerdo con el ex banquero, que terminó segundo, por detrás de Ortega, con el 28,30 por ciento de los votos válidos para Presidente, él habría aceptado ser el compañero de fórmula de Rizo, en aras de evitar el divisionismo dentro de las filas liberales.

El derrotado candidato presidencial del PLC, que se ubicó en tercer lugar, con el 27,11 por ciento de los votos, podría ser el primer sacrificado en el ara liberal.

En una especie de mea culpa tras la estrepitosa derrota, y ante la ausencia del "tsunami" de votos que le prometieron llegaría desde las zonas rurales de Nicaragua, Rizo abogó por realizar un plebiscito interno para reestructurar el PLC.

Al día siguiente de cometer lo que a todas luces se traduce en un acto de insubordinación hacia el caudillo, Alemán citó a una reunión de la cúpula partidaria con todos los diputados electos.

Las puertas de El Chile, sin embargo, se mantuvieron cerradas para Rizo, en lo que se interpreta aquí como un claro mensaje de que sus opiniones ya no son del agrado del ex mandatario.

Mientras tanto, el FSLN, que basó su campaña electoral en la paz y la reconciliación, se alista para volver al poder a partir del 10 de enero próximo, tras 16 años de gobiernos neoliberales que hundieron al país hasta el penúltimo lugar en la escala continental de la pobreza.

No hay comentarios: